Manabí tiene el potencial para desarrollar un centro logístico mundial, requiriendo un complejo portuario integral con instalaciones de almacenamiento, manufactura y trasbordo, apoyado en tecnología avanzada. Su éxito dependerá de infraestructura terrestre moderna y alianzas estratégicas con países como EE.UU. y Corea del Sur, como alternativa a la influencia china.